aSí me siento yo...
jueves, 29 de enero de 2009
viernes, 5 de diciembre de 2008

Ultimamente no suelo dejarme caer por los rincones, los tuyos. No llega a despertarme el rechinar de las nubes saludándose, ni tampoco sé que decir cuando se me da la palabra. Creo que desde hace poco escucho el tintineo de tus pasos acercándose. A veces, no todo es tal como viene, pero siempre tienes que observar y hacer, observar y hacer. Yo, ultimamente, sólo se observar. Pretendo verte sonreir, que me digas que la vida te está tratando dignamente y que tú te estás aprovechando de ella. Eso parece tanto, que se me escapa de las manos. Nunca me gustó que hablaras de la muerte con tanta facilidad, pero la tienes tan adentro...que casi te pertenece. Hoy te la robé un poco. Lo siento. Necesitaba morir un poco contigo para que tu vivieras como otras veces me demostraste que sabes vivir. No tiene sentido; Estas absurdeces se quedarán aquí si tu no me dejas darte la mano. (Ya no sé ni lo que digo). Quiero verte deslumbrar al mundo de oreja a oreja.
miércoles, 7 de mayo de 2008
1
Hoy también es primavera. Cuando me desperté volví a desayunar café, con azúcar, pero amargo.
He dormido poco. Anoche nada parecía, excepto el "va" y el "ven" de tu cuerpo al mío en forma de recuerdo. El espacio era más grande y el ruido más triste. No me gusta abusar de las oraciones copulativas, pero es que esta vida disyuntiva no está hecha a mi medida. Es un circo indescriptible. Me gustan los cigarros con humo de colores y las batallas contigo de "smile-ball". Hacemos el equipo perfecto. La última noche que jugamos me di cuenta de que tengo un socavon en el bolsillo por donde se caen los trapecistas que saltaban con un triple salto mortal de tus labios a los míos y algún que otro funambulista que se paseaba feliz por la cuerda floja. Carezco de originalidad en muchas ocasiones pero eso te hace ser especial a mis ojos. Tengo colgado en la pared millones de momentos y guardados por diferentes escondites lo mejor de lo nuestro, que es con lo que yo me quedo. Que si un corcho de alguna botella abierta a mordiscos, algún ápice de manualidades, de tus manos...y algun comentario que otro que son mis tesoros.
No es fácil mantener las realidades cambiantes al día, siempre se nos quedan atrás algunas metamorfosis y otras veces nos traemos mariposas que ya perecieron.
La (no)última noche que jugamos fabricamos un repertorio de besos de todo tipo y un record guiness en sonreir aislados del mundo y de nosotros. (Me encanta sonreír por dentro).
Ahora tomaré otro café, no tan amargo, intercambiando letras contigo. Y está noche espero que todo parezca como mínimo una aproximación al paraíso. Sólo quedará un asfalto de distancia y unos cuantos paisajes en el camino.
He dormido poco. Anoche nada parecía, excepto el "va" y el "ven" de tu cuerpo al mío en forma de recuerdo. El espacio era más grande y el ruido más triste. No me gusta abusar de las oraciones copulativas, pero es que esta vida disyuntiva no está hecha a mi medida. Es un circo indescriptible. Me gustan los cigarros con humo de colores y las batallas contigo de "smile-ball". Hacemos el equipo perfecto. La última noche que jugamos me di cuenta de que tengo un socavon en el bolsillo por donde se caen los trapecistas que saltaban con un triple salto mortal de tus labios a los míos y algún que otro funambulista que se paseaba feliz por la cuerda floja. Carezco de originalidad en muchas ocasiones pero eso te hace ser especial a mis ojos. Tengo colgado en la pared millones de momentos y guardados por diferentes escondites lo mejor de lo nuestro, que es con lo que yo me quedo. Que si un corcho de alguna botella abierta a mordiscos, algún ápice de manualidades, de tus manos...y algun comentario que otro que son mis tesoros.
No es fácil mantener las realidades cambiantes al día, siempre se nos quedan atrás algunas metamorfosis y otras veces nos traemos mariposas que ya perecieron.
La (no)última noche que jugamos fabricamos un repertorio de besos de todo tipo y un record guiness en sonreir aislados del mundo y de nosotros. (Me encanta sonreír por dentro).
Ahora tomaré otro café, no tan amargo, intercambiando letras contigo. Y está noche espero que todo parezca como mínimo una aproximación al paraíso. Sólo quedará un asfalto de distancia y unos cuantos paisajes en el camino.
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