viernes, 5 de diciembre de 2008


Ultimamente no suelo dejarme caer por los rincones, los tuyos. No llega a despertarme el rechinar de las nubes saludándose, ni tampoco sé que decir cuando se me da la palabra. Creo que desde hace poco escucho el tintineo de tus pasos acercándose. A veces, no todo es tal como viene, pero siempre tienes que observar y hacer, observar y hacer. Yo, ultimamente, sólo se observar. Pretendo verte sonreir, que me digas que la vida te está tratando dignamente y que tú te estás aprovechando de ella. Eso parece tanto, que se me escapa de las manos. Nunca me gustó que hablaras de la muerte con tanta facilidad, pero la tienes tan adentro...que casi te pertenece. Hoy te la robé un poco. Lo siento. Necesitaba morir un poco contigo para que tu vivieras como otras veces me demostraste que sabes vivir. No tiene sentido; Estas absurdeces se quedarán aquí si tu no me dejas darte la mano. (Ya no sé ni lo que digo). Quiero verte deslumbrar al mundo de oreja a oreja.